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viernes, 16 de noviembre de 2018

Puteros buscando prostituir mujeres en Milanuncios

El pasado mes de julio publicamos en Milanuncios varias demandas de empleo falsas. Nos hicimos pasar por estudiantes, por mujeres jóvenes y por una graduada en Ingeniería. Tan solo a esta última no se le enviaron "ofertas de empleo" para prostituirse. Es decir, los puteros contactan con las mujeres que parecen estar en una situación más vulnerable: jóvenes que están estudiando, que precisan pagar sus estudios, que han tenido empleos temporales y que no poseen estudios o una carrera profesional asociada a lo que tradicionalmente se considera femenino o que se menosprecia, como es el caso de la ingeniera. Aquellas que han trabajado como camareras o niñeras, aquellas que son estudiantes o que expresan su necesidad urgente de trabajar, son las que han recibido más mensajes de puteros.

A continuación, añadimos algunos de los mensajes que hemos recibido durante estos meses.



Así intentan algunos puteros llamar la atención y convencer: "que suponga un extra frecuente", algo continuado. Cualquier persona en una situación difícil necesitaría de "un extra fuerte", más si se trata de una mujer joven, sabiendo que a nosotras nos afecta más la precariedad laboral, que sufrimos la desigualdad salarial, que no podemos acceder a los mismos puestos que los hombres a pesar de estar igualmente preparadas, que tenemos que hacernos cargo de las/os hijas/os, etc. Y, como vemos, este mensaje fue enviado al anuncio de la joven que necesita trabajo. Por supuesto, cuando se dice "trabajo de lo que sea", ellos entienden también prostitución. En su mente, mujer = prostituta, mujer que quiere trabajar = mujer que se quiere prostituir, mujer que necesita trabajar = posibilidad de conseguir que sea su prostituta.

Lo mismo piensa el siguiente putero.


Este eufemismo, "ayuda económica", no solo oculta que él quiere aprovecharse de la situación de la mujer, sino que lo presenta a él como una gran persona que "ayuda" a otra que lo necesita. Y precisamente quiere "ayudar" a una universitaria. Este hombre podría tener 50 años y está proponiendo a una chica joven que sea su prostituta.

Este modo de proponer que ella se prostituya, este eufemismo, tiene también como fin rebajar la violencia de lo que el putero pretende. Si hablase directamente de prostitución o mencionase el sexo, la universitaria rechazaría de inmediato su "ayuda económica", pero dicho de esa manera puede despistar, hacer que ella no desconfíe, conseguir que le responda..., y entonces podría seguir presentando su "propuesta" como una "ayuda", sin mencionar la prostitución; podría escribirle más veces intentando convencerla de que "solo" serán "encuentros íntimos" y que por ello le va a dar una "ayuda" o "compensar". Disfrazaría con eufemismos la prostitución, que es lo que él busca de ella.

Otro eufemismo que los puteros han utilizado es "acompañante sensual".




Intentan evitar la palabra "puta", "prostituta", "prostitución", "sexo"... Y hacen hincapié en que será algo continuado, para que la universitaria (a la que le han vuelto a escribir) sepa que así podrá pagar sus estudios.

El siguiente hombre nos escribió varias veces y nos dio muy mala espina. Comenzó con una oferta de modelo, oferta que muchas veces encubre otras intenciones.


Días después, recibimos otro mensaje de él. Esta vez ofreciendo trabajo como limpiadora y de nuevo escribió a la joven que busca trabajo urgente.



Volvió a escribirnos para proponernos nuevamente el trabajo de limpieza. 
 

Quizás no se diese cuenta de que estaba escribiendo a la misma persona, pues hay cientos de anuncios en la web y no tenía por qué recordarlo. Sea como fuere, está claro que, si no es cierto que trabaja con modelos y que no necesitaba una persona para limpiar, este hombre está buscando como sea contactar con una mujer joven. También nos llamó la atención que, tanto para el trabajo de modelo como para el de limpieza, pague 50 euros, sin preguntar ni negociar.

Otro hombre que nos escribió varias veces fue el siguiente.


Nuevamente encontramos los eufemismos y las intenciones verdaderas. Primero pregunta por la buena presencia. Podríamos pensar que es un requisito para un trabajo, pero, días después, cuando vuelve a contactar con nosotras, deja claro qué es lo que pretende: "¿Vas buscando algo más en concreto?". Independientemente de que supiera o no que estaba escribiendo a la misma persona, queda claro que lo que busca es prostituir a una mujer. También nuevamente encontramos la idea machista de mujer que busca trabajo = mujer que está deseando prostituirse, mujer que quiere trabajar = mujer de la que me puedo aprovechar para tener sexo, mujer que pone anuncios demandando empleo = ¿y si fuese prostituta o estuviese dispuesta a serlo?

Al igual que los otros puteros, en ningún caso habla de prostitución o sexo, sino que emplea otras palabras para ocultar que lo que desea es que una mujer más en el mundo vea vulnerados sus derechos.

Los siguientes hombres, disfrazando su acoso y esa intención de prostituir mujeres, se presentan como educados, cultos y respetuosos, o sea lo que alguna gente ingenua llama los "clientes buenos", que en realidad son igual de violadores de los derechos humanos que los "clientes malos", pues todos ellos están aprovechándose de una mujer para obtener sexo. Si de verdad fuesen "buenos" ni siquiera concebirían la posibilidad de tener sexo con una mujer que no los desea, que no se lo ha propuesto y que en ningún momento ha dicho que esté buscando prostituirse.

Y para que veamos qué educados y respetuosos son con las mujeres, piden disculpas al final del mensaje por si nos ha molestado lo que nos han propuesto. Si sospechan que la "propuesta" podría ofender, ¿por qué la hacen? Obviamente, por si acaso, por si lograsen convencer a la mujer, por si su proposición llegase en un momento de desesperación y pudiesen conseguir que ella aceptase prostituirse.



¡Qué putero tan generoso, tan noble, tan sensible, tan considerado! "Ojalá te pudiera conseguir trabajo", "perdón si te he molestado", "nunca pido ni hago cosas raras". ¿Qué entenderá por "cosas raras"? ¿No le parece una cosa rara decirle a una universitaria que quiere prostituirla? No importa cómo se exprese, la quiere prostituir; no importa que se pacte, está introduciendo a una mujer en la prostitución.


Este putero sensible tampoco nos quiere ofender, solo "ayudarnos económicamente", puesto que se preocupa mucho por la estudiante que necesita compaginar trabajo y estudios. ¿Qué mejor forma que compaginarlos con la prostitución? Así tendrá más tiempo para estudiar. Él considera que, "por motivaciones de morbo", es una buena idea que, si él desea tener una puta y ella necesita dinero, ella sea su puta. Es un pacto magnífico, lógico, comprensible, razonable. Y además es educado, culto y deportista, es decir, es un putero bueno, no hay nada de malo entonces en ser su puta "tener contactos íntimos" con él (otra vez un eufemismo). Es un pacto entre personas adultas, él lo propone (jamás la obliga, porque obligar no significa propiciar e incitar a alguien a prostituirse al saber que está en una situación vulnerable o necesita el dinero) y ella acepta si quiere.

Y además no pretende molestarnos, él solo desea introducirnos en la prostitución el mundo de los "contactos íntimos" con mucho respeto, con mucha educación, con mucha cultura, con mucha saludabilidad. Y a cambio de ayuda, no de pago por sexo, no por prostitución, no por estar él en una situación económica, política y sexual mejor y aprovecharse de nosotras, que no lo estamos.

¡Y hasta nos manda un saludo! ¡Qué educado! ¡Qué respetuoso! ¡Qué lástima que no sepa que educación y respeto es igual a no ver a las mujeres como cuerpos para copular cuando a él le apetezca, como objetos que pueden ser penetrados si a él le interesa y si él lo desea, si él lo propone!



Una vez más la universitaria recibiendo "propuestas de cita" a cambio de "remuneración económica". No ha leído más que "ofertas de empleo" para ser "trabajadora sexual". Y que "perdone la propuesta", pero es que él se cree con derecho a proponer a una mujer que se prostituya, aunque, eso sí, el que lo haga no quiere decir que no sepa que eso puede ofender, por eso, como es consciente de ello y lo tiene presente, pide perdón. ¡Así de considerado es! Nunca concibe la posibilidad de no proponerlo, no, claro, porque no hacerlo implica que se va a quedar sin putaspasarlo bien discretamente, así que mejor lo dice, con eufemismo, con educación, hablando de"ayudas" o "remuneraciones" y luego pide disculpas. No se puede dejar pasar la posibilidad de follar a una universitaria, con lo que se excitan los machistas con ellas. No se puede dejar pasar la posibilidad de conseguir tener una puta propia, porque, como dicen los puteros en los foros, a veces asquea saber que vas a follar con una mujer muy usada, que ha sido bañada en semen por cientos de hombres. Por eso, es mejor buscar mujeres que no sean putas.

El mundo está, como vemos, lleno de puteros "buenos". El siguiente está buscando "amiga con derecho" para que "pueda dar derechos también". Todo generosidad. Y además lamenta mucho molestarnos. ¡Qué encantador!


De nuevo la universitaria, que como estamos viendo, si no tiene trabajo es porque no quiere, puesto que ofertas le llegan muchísimas, recibe un correo para tener "contactos íntimos" con un hombre. 




Pregunta el putero si realiza masajes. Hombre, por supuesto, ¿o es que acaso no has leído la descripción de la demanda de empleo? Si lees bien, si lees entre líneas, si eres un machista, te darás cuenta de que lo que pone en el anuncio es: "Universitaria busca prostituirse. Busco empleo de puta para este verano. Tengo experiencia en completos y bukakes".

Otro ejemplo de putero que piensa que las mujeres que quieren trabajar, quieren prostituirse; que si una mujer pone un anuncio, utiliza internet o un espacio público, creen que es porque son prostitutas o pueden serlo. Si no están en sus casas, si no son discretas, si no van acompañadas por hombres, son "mujeres públicas", si usan lo público es que son "públicas".


Algunos mensajes, al no especificar de qué se trata el trabajo, deducimos que también se trata de prostitución. Una vez se les responda a través del correo o teléfono,  dirán que, en efecto, de eso se trata, e incluso podrían insistir y pasar a un acoso constante.








El acoso a las mujeres y las proposiciones de los puteros son tan habituales, que en muchos anuncios publicados por ellas, suelen añadir que no se trata de prostitución. 











Si la prostitución fuese un trabajo como cualquier otro, estos hombres nos estarían dando la posibilidad de conseguir empleo y nosotras no podríamos sentirnos ofendidas, puesto que sería despreciar a las "trabajadoras sexuales". Así como es un insulto para las personas limpiadoras que alguien se niegue a limpiar una casa por considerarlo indigno, sería un insulto para las "trabajadoras sexuales" que alguien rechazase y se sintiese humillada por una oferta para ser puta.

Por tanto, si la prostitución fuese un trabajo, estos hombres estarían dando la posibilidad a las universitarias de pagarse sus estudios y a las mujeres jóvenes, desesperadas por encontrar empleo, de poder vivir. Si es un trabajo, si es digno, si es empoderante, si implica libertad, eso lo es para todas. Si unas lo piden como trabajo, lo piden para todas, porque todas vamos a recibir esas "ofertas de empleo". Si los puteros son buenos, son buenos también cuando se aprovechan de las mujeres en situaciones vulnerables para obtener sexo, porque las estarían "ayudando".

Mientras exista la prostitución, TODAS LAS MUJERES somos vulnerables. En una sociedad patriarcal, donde los recursos están desigualmente repartidos y nuestra situación es la de inferioridad con respecto a los hombres, siempre estaremos coaccionadas y condicionadas, siempre correremos el peligro de entrar en la prostitución, de que los puteros se aprovechen de nosotras. Legalizar, regular y aceptar la prostitución maquilla la realidad, la presenta como algo normal y esa normalización será interiorizada por las mujeres más pobres o más jóvenes, que verán una salida a su situación en la prostitución. Así, pues, no se está regulando para las que quieren, sino que se está abriendo la puerta a que muchas mujeres que jamás se prostituirían, entren en ese mundo.

jueves, 30 de junio de 2016

La prostitución como supuesto servicio imprescindible para los ancianos


Carta de una puta a un putero, Hegele Recíen (Las Desclasadas)



Así como defiendes el «derecho» de los hombres a obtener placer sexual, ¿también estás dispuesto a defender el mismo derecho para las ancianas y las mujeres solas y viudas? ¿Tu defensa de ese supuesto derecho se limita a defenderlo con palabras o lo llevas también a la práctica y te haces puto para satisfacer a esos hombres y mujeres?Porque si tanto te apena la «soledad sexual» no dudarás en ayudar a esas personas con sexo oral, ¿no? Y si es un trabajo como cualquier otro, cuando necesites dinero «rápido y fácil» serás el primero en buscar trabajo en un puticlub, ¿verdad?

Lo que defiendas para un sexo defiéndelo también para el otro, y lo que quieres implantar como trabajo, deséalo también como TU trabajo. Si es tan normal ser puta y querer una felación en la ancianidad, igual de normal será «trabajar» como puto y que una anciana quiera un cunnilingus. Deduzco entonces que también será para ti algo normal (y que no dudarías en hacer y fomentar entre los demás hombres) el satisfacer a las mujeres octogenarias deseosas de que tu lengua acaricie sus clítoris. Con ancianas no me refiero sólo a tu vecina, sino también a tu abuela, pues, según dices, los «trabajos sexuales» son lo mismo que los trabajos domésticos y de cuidados, luego acompañar a alguien, tomarle de las manos, escucharle hablar, servirle la comida, etc., son lo mismo que una relación sexual. Por lo tanto, así como conversas con ella, la abrazas y le haces la comida, o sea, así como realizas el trabajo de los cuidados, no tendrás ningún inconveniente en realizar el «trabajo sexual», porque también el placer sexual es, para ti, una necesidad básica. Y tú nunca «demonizarías la prostitución desde la moral», porque no eres «puritano» ni estás alienado por la «moral judeocristiana».


miércoles, 29 de junio de 2016

«Los puteros pueden identificar víctimas de trata»


Carta de una puta a un putero, Hegele Recíen

¡Qué grandes personas esos puteros que vais de putas para identificar víctimas de trata! Claro, y ya de paso, penetráis analmente a alguna, así aprovecháis el viaje. ¿Eres menos violador de los derechos humanos, tú, un putero que compra mujeres, sólo por el hecho de haber identificado a una víctima? Precisamente esa mujer es víctima de trata porque tú vas de putas. Si no lo hicieses, las mujeres no serían secuestradas y prostituidas. Parece que ahora también existen los puteros a los que hay que considerar salvadores, defensores de la igualdad y de la justicia. ¿Qué estás haciendo en un puticlub entonces si tan defensor eres de la igualdad y de la justicia? Vas a hacer lo mismo que cualquier otro putero: obtener placer sexual a través del cuerpo de una mujer que no te desea.
Das por hecho que tu necesidad de meter el pene en cualquier orificio femenino está antes que cualquier cosa. ¿Eso te parece justicia e igualdad? ¿Que tú mandes sobre el cuerpo de una persona? Por supuesto, y si, después, unas mafias se meten, ¡ay!, eso ya no es culpa tuya. Sabiendo que hay riesgo (y muy elevado) de que la mujer a la que compras sea obligada, ¿aún te atreves a ir? ¿De verdad que es tan necesario que eyacules sobre una de nosotras para que eso pueda más que cualquier cosa?
Si yo tuviese la sospecha de que, por ejemplo, en un bar trabaja gente secuestrada, amenazan a su familia para que no huya, la drogan, la violan o la golpean, no iría, al igual que no iría a ningún bar si supiese que la mayoría de las personas empleadas en ellos son raptadas y explotadas, porque mi necesidad de ocio, ante esa realidad, puede perfectamente ser controlada por mi racionalidad y porque puedo ir a beber a mi casa (y tú puedes masturbarte en la tuya). Si yo puedo controlar mi necesidad de beber, la cual me puede llevar a la muerte si no la satisfago, tú también puedes perfectamente controlar tu «necesidad» de eyacular dentro del cuerpo de una mujer, «necesidad» que nunca te llevará a la tumba.
Y todavía preguntas a la sociedad cómo se van a reconocer las víctimas de trata si no hay puteros. Pues muy sencillo: si no hay puteros no hay prostitución, y, por ende, tampoco víctimas de trata, así que no es necesario reconocerlas porque no existirán. La pregunta, más bien, es: ¿cómo NO va a haber victimas de trata SI HAY puteros? Ninguna mafia secuestraría mujeres si supiese que nadie las va a comprar.


miércoles, 8 de junio de 2016

Incompatibilidad de la prostitución como trabajo y el Código Penal




Carta de una puta a un putero, Hegele Recíen

Si defiendes la prostitución como un trabajo normal es evidente que defenderás también incluirla en el sistema educativo. Sólo así se podrá evitar su marginalización, se naturalizará y se conseguirá formar a grandes profesionales. Entonces, ya cualquiera (como las niñas) podría recibir una educación «prostitucional» y ejercerla. Sin embargo, eso contradice el Código Penal y llevaría a ciertas situaciones que podrían ser calificadas de delito o que implicarían un problema a la hora de protegerlas.

«De las agresiones sexuales
Artículo 178 
El que atentare contra la libertad sexual de otra persona, utilizando violencia o intimidación, será castigado como responsable de agresión sexual con la pena de prisión de uno a cinco años».

¿Se entendería por delito lo que hace el profesorado cuando imparte las asignaturas necesarias para la carrera profesional de puta? Si hay que hacer una excepción, ¿cómo se reconocería un verdadero caso de agresión o abuso sexual? Porque si imparte una asignatura sobre prostitución, ¿cómo diferenciar si están simplemente enseñando o agrediendo sexualmente a las niñas que quieren ser futuras putas?


«Artículo 179 
Cuando la agresión sexual consista en acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal, o introducción de miembros corporales u objetos por alguna de las dos primeras vías, el responsable será castigado como reo de violación con la pena de prisión de seis a 12 años».

¿Cómo sería posible enseñar la prostitución si no se puede hacer lo que este artículo dice? Como bien sabes, la prostitución consiste en hacer todo eso. ¿No se trataría de un delito si el profesorado penetrase a una alumna o introdujese objetos en su cuerpo por estar enseñando lo necesario para su futuro trabajo?


«Artículo 180
1.ª Cuando la violencia o intimidación ejercidas revistan un carácter particularmente degradante o vejatorio».
La prostitución misma reviste un carácter degradante y vejatorio, ¿sería un delito impartirla como asignatura?
«2.ª Cuando los hechos se cometan por la actuación conjunta de dos o más personas».
Entonces no podría enseñarse las nociones básicas para aprender a hacer una orgía.


« De los abusos sexuales
Artículo 181 
1. El que, sin violencia o intimidación y sin que medie consentimiento, realizare actos que atenten contra la libertad o indemnidad sexual de otra persona, será castigado, como responsable de abuso sexual, con la pena de prisión de uno a tres años o multa de dieciocho a veinticuatro meses.
3. La misma pena se impondrá cuando el consentimiento se obtenga prevaliéndose el responsable de una situación de superioridad manifiesta que coarte la libertad de la víctima».

Este artículo es especialmente perjudicial para la enseñanza de la prostitución. Si la alumna un día no quiere hacer prácticas o algún ejercicio y el profesorado la obliga o la amenaza con suspenderla, ¿sería un delito? El profesorado estará en una situación de superioridad que coarta la libertad de la niña, ya que tiene ese poder de suspenderla.
Al tratarse de una profesión donde el sexo es protagonista, la simple enseñanza o dedicación a ella puede suponer un atentado contra la libertad o indemnidad sexual en el momento en el que la niña o puta no deseen hacer algo. Eso no sucedería con una profesora, cuyo trabajo no compromete su intimidad ni sexualidad, pero en la prostitución sí porque no da espacio para la privacidad ni lo personal. Los delitos y las violaciones serían constantes. Una ingeniera puede un día no desear ir al trabajo, y no pasa nada, pero si la puta no quiere ir al trabajo y un putero la penetra la estaría violando, al igual que si una niña que estudia prostitución no quiere hacer un trabajo y se la obliga.


«CAPÍTULO II bis
Artículo 183 bis 
El que, con fines sexuales, determine a un menor de dieciséis años a participar en un comportamiento de naturaleza sexual, o le haga presenciar actos de carácter sexual, aunque el autor no participe en ellos, será castigado con una pena de prisión de seis meses a dos años».

A priori la propia enseñanza de la prostitución estaría penalizada según este artículo: el profesorado determinando a una menor de dieciséis años a participar en un comportamiento de naturaleza sexual, o haciéndole presenciar actos de carácter sexual, participando o no en ellos, cuando, por ejemplo, le muestra fotografías o un documental, incluso si se organiza una charla sobre prostitución. Sólo la salvaría el matiz de “con fines sexuales”, porque podría alegarse que el fin de todo eso no es sexual, sino meramente educativo, para formar a grandes profesionales de la prostitución, pero entonces volvería a plantearse el problema de cómo reconocer un delito de agresión o abuso.


«Artículo 183 ter 
1. El que a través de internet, del teléfono o de cualquier otra tecnología de la información y la comunicación contacte con un menor de dieciséis años y proponga concertar un encuentro con el mismo a fin de cometer cualquiera de los delitos descritos en los artículos 183 y 189 (...)».

Habiendo leído esto podrías perfectamente denunciar al propio Código Penal por incluir este artículo que atenta contra el derecho a recibir una educación adecuada para formarse y trabajar en algo tan «digno» como la prostitución. En primer lugar, impide crear e impartir cursos de prostitución a distancia y/o enviar apuntes o material sobre felaciones, sexo anal o cualquier otra práctica sexual estudiada en las clases a través de internet, del teléfono o de cualquier otra tecnología de la información y la comunicación.
Si un día se cambiase el horario de una asignatura y el profesorado que es ¡súper enrollado! enviase mediante un mensaje de texto el aviso para impartir la clase de felaciones otro día, ¿podría considerarse un encuentro de esos sancionados en los artículos 183 y 189? Y si se impartiesen clases particulares de prostitución y un profesor o profesora concertase un encuentro con el alumnado, ¿también sería un delito por ser el fin de ese encuentro aprender a hacer felaciones? No habría manera de aprender la carrera de puta, ni en un colegio, ni en un instituto, nin en la universidad, ni mediante clases particulares, ni a distancia, ni de forma presencial.


«De los delitos relativos a la prostitución y a la explotación sexual y corrupción de menores
Artículo 188 
1. El que induzca, promueva, favorezca o facilite la prostitución de un menor de edad o una persona con discapacidad necesitada de especial protección, o se lucre con ello, o explote de algún otro modo a un menor (...)».

Y si el anterior artículo atentaba contra la enseñanza de la prostitución, este, directamente, atenta contra la propia prostitución. ¿Enseñar a ser puta a una niña o menor de edad podría considerarse, por parte del profesorado —o del padre y madre que apoyan y animan muchísimo a su hija en su vocación— inducir, promover, favorecer o facilitar la prostitución?


Con todo esto, me pregunto cómo es posible que exista un trabajo con el que haya que tener tanto cuidado a la hora de enseñarlo y de aprenderlo, que puede entrar en contradicción con las propias leyes de un Estado o que dificulte y obstaculice la detección de delitos (como las agresiones o abusos sexuales). Todo lo que se hace en la prostitución y la prostitución misma pueden constituir un delito y una violación de las leyes. En ninguna parte se recoge que lo que se realiza en la fontanería, por ejemplo, entrañe daños morales o sexuales ni atente contra alguien por realizarlo, aun en contra de su voluntad. En cambio, con la prostitución sí puede suceder todo eso.
¿En qué punto está la diferencia entre un delito —abuso o agresión sexual, prostitución infantil— contra una menor de edad y una simple práctica o trabajo de clase? En el caso de ser un contrato para la formación y el aprendizaje, ¿cómo podría el Código Penal tener utilidad si un abuso sexual podría ser ocultado o justificado alegando estar realizando un ejercicio más, como quien realiza una operación aritmética en la clase de matemáticas, ejercicio natural y del mismo carácter que esa clase, al igual que el carácter sexual es propio de la clase de prostitución?